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El cansancio, la sed, el hambre, el sueño

EL CANSANCIO, LA SED, EL HAMBRE, EL SUEÑO Todos ellos disminuyen la capacidad física y psíquica, nos hacen descuidados e incrementan las posibilidades de ser capturados. Hay que juzgar las posibilidades reales para caminar, transportar equipo o trabajar; después planear, evitando la extenuación con el adecuado descanso y sueño. SIGUIENTE >>>>

El dolor, las heridas, la enfermedad

EL DOLOR, LAS HERIDAS, LA ENFERMEDAD En el aspecto físico, en una gran mayoría de los casos, el individuo se encontrará con un vigor muy disminuido y una salud debilitada por las privaciones y heridas, que, lógicamente, también repercutirán en su moral. mientras se busca o aplica un remedio, hay que poner en juego la fuerza de voluntad para no dejarse dominar por el dolor. Hay que pensar que, por encima de heridas o enfermedades, está el cumplimiento del deber y la volundad de sobrevivir, concentrándose en el planeamiento y decisión de lo más urgente, con una ocupación constante. SIGUIENTE >>>>

El nerviosismo

EL NERVIOSISMO El nerviosismo crea un estado de ansiedad que lo hace a uno descuidado e impaciente, exponiéndose muchas veces a riesgos innecesarios. El nerviosismo conduce también a la irritación, la cual impide razonar. Cuando esto ocurra, conviene detener las actividades y calmarse, empezando de nuevo. SIGUIENTE >>>>

La desmoralización

LA DESMORALIZACIÓN La importancia de la moral es innegable, y de ella dependerá el resultado. Una moral elevada ayuda a mantener la disciplina, lo cual es imprescindible para sobrevivir individual o colectivamente. La falta de confianza en sí mismo, en las propias creencias y en la misión, hará que en una situación de crisis se producza la desmoralización, lo que traerá consigo una actitud de pasividad ante cualquier riesgo o peligro. SIGUIENTE >>>>

la soledad

LA SOLEDAD El hallarse de repente solo y abandonado, en un terreno desconocido, supone un trastorno de toda personalidad, un choque psíquico. La soledad se relaciona con el aislamiento y el miedo. puede ser especialmente grave en el caso de personas sensibles a la soledad y que se encuentren sin compañía. La falta de autoconfianza y la apatía contribuyen a agravarla. También, a veces, puede ser causa de pánico, conduciendo a la desesperación, a ideas de suicidio, a descuido que facilite la captura e incluso a la rendición sin lucha. Para superarla se deberá: hablarse a sí mismo de forma positiva; mantener una actividad constante; planear y pensar continuamente. SIGUIENTE >>>>

El miedo

ORIGEN DE LAS TENSIONES EL MIEDO Sentir miedo es normal y necesario; lo produce el instinto de conservación y es una forma de estímulo enérgico, justamente cuando es más necesario. Sin embargo, es preciso controlarlo para no caer en el pánico. Es consciente cuando resulta de una situación conocida, pero aparece frecuentemente a nivel insconsciente creando un sentimiento de preocupación y depresión, incomodidad o ansiedad, no definida. Todo ello crea un malestar que puede agravar la salud y restar mucho a nuestras posibilidades de supervivencia. El miedo afecta al control de nuestra conducta, pudiendo llegar a convertirse en pánico, que provocará reacciones negativas, ya que desboca la imaginación, además de inhibir los reflejos e impedir la reacción contra las causas que lo motivan. La separación entre valentía y cobardía o entre precaución y pánico no es clara a veces, por cuanto el miedo puede conducir a valentía temeraria o a precaución inútil o peligro...

estados emocionales

ESTADOS EMOCIONALES El combatiente, al encontrarse en una situación de esta naturaleza, sufre una conmoción que desemboca en los siguientes efectos: Falta de seguridad, lo que le llevará al desaliento y, como consecuencia, a una actividad pasiva e indolente. Sentimiento de desamparo e inferioridad, a causa del miedo, el dolor, las heridas, etc. Impotencia, al no conocer la solución. Pérdida de la noción del tiempo, al despreocuparse del mañana pensado en cómo subsistir cada día. Es necesario que el combatiente conozca en cada caso: Cómo reaccionar ante las diferentes situaciones. Qué significan esas reacciones, sentimientos, expresiones y síntomas externos. Cuáles son los límites de su tolerancia y cuál es su actitud en esas situaciones. Cómo se debe controlar. Siempre se correrán dos peligros graves: Desatender las necesidades básicas, cayendo en la comodidad. No planear y permanecer pasivos. El buscar la comodidad puede ser una actitud positiva s...